El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, señaló este jueves en el Foro de Davos los ‘Cuatro jinetes del Apocalipsis’ que provocan incertidumbre e inestabilidad: el cambio climático, la desconfianza de los ciudadanos, las tensiones geopolíticas y las amenazas tecnológicas.

Entre estas amenazas, Guterres destacó en el Foro Económico Mundial en Davos el cambio climático, que por primera vez en la historia de la Humanidad pone un límite físico y real a las posibilidades de crecimiento.

Es «absolutamente necesario» admitir que el cambio climático es una amenaza para la existencia humana y que va más deprisa de lo que se preveía, ha afirmado.

Aún hay quien sostiene que el planeta lo puede «resistir todo», pero lo que no va a poder resistir es la capacidad de la especie humana para habitarlo, por lo que «urge» cambiar el curso de los acontecimientos, ha añadido.

La temperatura media ha subido, también la de los océanos, y se están produciendo horrendos incendios en Australia, Siberia, Canadá y otras partes del mundo que confirman que la crisis climática es una realidad, según el político portugués.

La buena noticia, ha afirmado, es que la comunidad científica sabe lo que hay que hacer, que es avanzar en la descarbonización y en la reducción de emisiones, compromisos adquiridos para 2050.

Al mismo tiempo dijo, »avanzamos muy despacio, y todavía las carteras de grandes fondos de inversión están lejos de haber pasado del gris al verde».

A pesar de todo, ha reconocido que grandes bancos, compañías de inversión, bancos centrales y el mundo financiero, además de los ciudadanos de a pie, han comenzado a tomar conciencia del problema.

Guterres ha instado a los grandes «contaminantes» a que se comprometan «en serio» con la reducción de emisiones, y ha recordado que el G20 es el responsable del 20 % de las emisiones.

Por detrás del cambio climático, Guterres ha señalado a la desconfianza de los ciudadanos frente sus gobernantes, que ha provocado una oleada nunca vista de manifestaciones, protestas y disturbios en todo el mundo; en 2019, en 66 países.

Cada una de ellas, ha afirmado, tiene una explicación y un origen propios, pero hay un nexo común, que es la desconfianza generalizada hacia las élites y hacia una globalización que no ha hecho sino aumentar las desigualdades y en determinadas circunstancias, la brecha de género.

Los ciudadanos protestan porque perciben que no se hace nada para reducir la evasión fiscal o el blanqueo de capitales, ha añadido.

El secretario general de la ONU también mencionó las tensiones geopolíticas y los potenciales conflictos como el que ha estado a punto de estallar recientemente entre Estados Unidos e Irán, que sólo se pueden evitar fortaleciendo instituciones de cooperación y colaboración.

Finalmente Guterres aludió los riesgos, que ha definido como el «lado oscuro» de las nuevas tecnologías, que dejan en muchos casos indefensos a los ciudadanos, por lo que en su opinión es preciso poner orden en el ciberespacio.