Seis de cada diez contagiados con el nuevo coronavirus en Ecuador incumplieron en junio su aislamiento obligatorio, lo que ha derivado en un repunte de casos, sobre todo en Quito, dijo este miércoles el viceministro de Salud, Xavier Solórzano.

«En mayo tuvimos 54 % de personas que sabían que estaban contagiados, que rompieron el aislamiento por hasta siete horas al día (…) Y en junio subió a seis de cada diez, 59,5%», expresó Solórzano al canal Ecuavisa.

Ecuador, con 17,5 millones de habitantes, reportó el miércoles cerca de 77.300 casos de la COVID-19, incluidos más de 5.400 muertos (31 fallecidos por cada 100.000 habitantes). Además hay 3.400 víctimas fatales probables por la pandemia.

Quito es la ciudad donde más se han acelerado los contagios en las últimas semanas. La capital ecuatoriana, con 11.741 casos, está a 29 de igualar la cifra del puerto de Guayaquil, al suroeste y que fue uno de los primeros focos de la enfermedad en América Latina.

Frente al aumento de casos en Quito -que al 30 de junio tenía 6.571 infectados-, el Gobierno ordenó patrullajes militares y policiales en barrios donde se ha identificado la mayor cantidad de contagios e incumplimiento de normas.

Solórzano indicó que en la capital, con 2,8 millones de pobladores, un «78% de las personas no quiere aceptar esos controles de movilidad, no quiere aceptar el uso de mascarilla»  y «peor el distanciamiento social, que significa no reuniones, no farras, no juergas».

El gobierno ecuatoriano empezó desde mayo a flexibilizar las medidas de cuarentena para reactivar la golpeada economía.