09/10/2017

Las miradas de todos los españoles se centran en el Parlamento de Cataluña donde los líderes políticos de la región autónoma insisten en implementar los resultados del referendo independentista.  

A la víspera de la sesión parlamentaria del martes, ni el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy ni el líder catalán Carles Puigdemont muestran  señales de entrar en conversaciones, pese a la gran  división  que hay en el país.

“Lo que vamos a hacer es  lo que está marcado en el calendario y lo que está en la Ley. Han pasado días y si el Estado español no responde a las peticiones de mediación haremos lo que tengamos que hacer”, afirmó Carles Puigdemont, presidente de la Genralitat de Cataluña.

El Gobierno central reitera que si Cataluña declara su independencia, sus líderes políticos tendrán que asumir las consecuencias.

“Si el presidente catalán Carles Puigdemont declara la independencia unilateral, tendremos que tomar medidas y esa decisión será tomada por el Gobierno de España. Trataremos que otros grupos políticos se unan a nosotros, pero como estoy diciendo que esa declaración tendrá una respuesta”, señaló la vicepresidente del Gobierno de España, Soraya Sáenz de Santamaría.

En las calles de Barcelona es evidente la división que ha causado esta crisis política.

“La independencia de Cataluña es posible, si no ahora y en el futuro. Seremos independientes”, opinó María Rodon, residente de Barcelona

Los catalanes independentistas  han llevado al Gobierno de España a su mayor desafío político. La pérdida de Cataluña, que tiene su propia lengua y cultura, es casi impensable para el Gobierno central. La independencia de Cataluña privaría a España de una quinta parte de su producción económica y más de una cuarta parte de sus exportaciones.

Leidy Bonilla Beltrán – CM&