Francia se prepara para su sexto fin de semana de protestas del movimiento chalecos amarillos que tiene contra las cuerdas al presidente Emmanuel Macron.  

Esta vez, la convocatoria de los activistas es para bloquear los camiones que transportan mercancía en las fronteras con otros países, como España, Italia Alemania y Bélgica.  

El Gobierno indicó que considera muy grave la decisión de los chalecos de continuar con el movimiento, tras las nueve muertes que se han presentado desde el pasado 17 de noviembre, cuando iniciaron las marchas.

Igualmente el Gobierno rechazó el daño en la economía que están generando las manifestaciones, las cuales, no cesaron pese al anuncio del aumento en el salario mínimo, de 100 euros, presentado por el mandatario francés.