El drama de la separación de las familias de inmigrantes en Estados Unidos cobró la vida de una ciudadana colombiana: la de Leidy Paola Martínez Villalobos, quien decidió quitarse la vida al no soportar la presión de adaptarse a las reglas de inmigración en el país norteamericano y cuidar a sus dos hijos sola, sin ayuda de su esposo.

El caso, que fue documentado en su totalidad por el medio Univisión, recopila que la mujer de 32 años vivió sus últimos días en un albergue de inmigrantes en el condado de Queens (en Nueva York); en medio de la soledad, la melancolía y el desespero por no poder salir adelante.

Según describe al cadena de televisión, Leidy llamaba constantemente a su esposo John Bernal para expresar su desesperación al no tenerlo a él junto a ella y sus hijos, a razón de la imposibilidad de Bernal para cruzar la frontera en tres ocasiones.

Sin embargo, lo que no imaginaba el ahora viudo es que Leidy Martínez se iba a quitar la vida el pasado domingo 17 de septiembre.

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En shock e incrédulo

En una entrevista que concedió al medio mexicano, John Bernal dijo que habló con su esposa el mismo día de su suicidio para pedirle una cosa: paciencia. Sin embargo, estos mensajes de aliento fueron en vano.

“No sé qué pasó”, dijo, y repitió: “No sé qué pasó. La verdad no sé qué pasó”, expresó el hombre en un apartado de la entrevista, incrédulo y en shock.

“Yo la verdad no la quiero dejar tampoco a ella allá y quiero traer, por favor, a mis hijos lo más pronto, que es lo que más quiero y lo que más necesitan ellos en este momento”, aseguró el hombre, en un intento desesperado por comunicar el caso ante las autoridades de migración y pedir la repatriación de sus dos hijos.

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“Solo quería trabajar”

Kevin Martínez, uno de los dos hijos de la pareja, también habló para Univisión; en su testimonio expresó su dolor por la muerte de su madre y el deseo de tener a su padre al lado de él y su hermana de 7 años.

Es muy difícil de explicar, no tengo palabras para describirlo. Ella solo quería trabajar. Me gustaría que mi papá estuviera aquí, dijo el menor de 15 años durante su intervención.

El menor aseguró que la muerte de su madre lo obliga a afrontar una compleja responsabilidad: la de cuidar a su hermana.

“Tengo una responsabilidad, tengo a mi hermana de 7 años. Yo soy el ejemplo a seguir. Lo voy a hacer por mi mamá, voy a darlo todo por ella”, manifestó el adolescente en Univisión en una valiente promesa.