El complejo de viviendas de los empleados de la misión de la ONU en Afganistán se convirtió hoy en un campo de batalla, en el que murieron 3 civiles y 27 presuntos guerrilleros talibanes.

Los habitantes de Kabul, capital de Afganistán, ya están acostumbrados a vivir con los ataques de los Talibanes. Sin embargo la última ofensiva fue dirigida directamente contra un organismo internacional.

La Onu quien brinda asistencia en seguridad en Afganistán fue el blanco de los ataques, pero no solo en sus oficinas, sino por primera vez en un complejo habitacional que tienen en ese país. Allí se atrincheraron más de 40 milicianos y se enfrentaron con los soldados afganos.

Las dos explosiones de las últimas horas, ya dejan 33 personas muertas entre ellas 29 milicianos talibanes.

Luego de diez horas de intercambio de disparos entre talibanes, Policía, Ejército y fuerzas internacionales, el grupo terrorista se retiró del lugar y poco después a través de un portavoz dijo que el ataque no era contra la población civil sino directamente para la Onu.

El secretario de Naciones Unidas, Ban Ki –Moon, condenó los ataques y pidió un esfuerzo de todas las partes para acabar con la violencia y trabajar por una paz sostenible en Afganistán.

Después de los atentados un grupo de voluntarios afganos liderados por Yazmany Arboleda, un artista colombo- estadounidense, repartió más de 10.000 globos rosados por las calles del centro de Kabul, como un acto de paz y reconciliación.