El expresidente brasileño Michel Temer (2016-2018) pasó su primera noche en prisión, tras ser arrestado por su presunta vinculación con un caso de corrupción, y aguarda para prestar declaración ante las autoridades.

El exmandatario, de 78 años, se encuentra en una sala «especial» de unos veinte metros cuadrados en la Superintendencia Regional de la Policía Federal de Río de Janeiro, situada en la zona portuaria de la ciudad.

En un principio iba a ser conducido a una prisión de la Policía Militarizada en la localidad de Niteroi, en la región metropolitana de Río, pero sus abogados pidieron a la Justicia que fuera recluido en la sede policial por tratarse de un expresidente.

Temer, que llegó a la Presidencia de Brasil a mediados de 2016 tras la destitución de Dilma Rousseff, de quien era su vicepresidente, recibió anoche la visita de un importante aliado, Carlos Marun.

Marun, quien fue ministro de la Secretaría del Gobierno de Temer, dijo que el exmandatario se encuentra, «muy triste», «sorprendido» e «indignado», y que, como abogado constitucionalista, «sabe de la absoluta improcedencia» e «ilegalidad» de su prisión preventiva.

No obstante, prosiguió el exministro, Temer «mantiene su confianza en la Justicia y espera que su situación se «revierta lo más rápido posible».

En las próximas horas se espera que el expresidente sea interrogado por la Policía Federal para prestar su primera declaración sobre los hechos de los que le acusan.

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Temer, que el pasado 1 de enero le entregó la banda presidencial al ultraderechista Jair Bolsonaro, fue arrestado en Sao Paulo, por orden del juez de primera instancia Marcelo Bretas, encargado en Río de los desdoblamientos de la Operación Lava Jato, que destapó un enorme escándalo de desvíos de la estatal Petrobras.

La Fiscalía acusa al exgobernante de beneficiarse de sobornos pagados por empresas y de ser el principal líder de una organización criminal que incurrió en repetidos delitos de corrupción durante 40 años.

En la operación también fueron detenidos el exministro Wellington Moreira Franco, un importante colaborador y correligionario de Temer en el partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB); y el coronel de la reserva Joao Baptista Lima Filho, amigo personal del expresidente, entre otros.