Un terremoto de magnitud 7,3 agitó este martes las aguas de la región central de Indonesia y provocó una alerta de tsunami en la isla de Flores, que al final fue desactivada sin que se registraran daños graves.

El movimiento telúrico, localizado a escasa profundidad del lecho marino, se sintió con fuerza en varias localidades indonesias, donde centenares de residentes abandonaron a la carrera sus hogares y puestos de trabajo para buscar refugio en zonas altas de la isla.

Le puede interesar: Joven hirió con un cuchillo a varias personas en TransMilenio

El servicio geológico de Estados Unidos (USGS), que registra la actividad sísmica mundial, estimó que el terremoto tuvo una magnitud en 7,3 grados y lo localizó a una profundidad de 18 kilómetros, mientras que las autoridades indonesias apuntaron una magnitud del 7,4 y lo situaron a 10 kilómetros bajo el lecho marino.

La intensa sacudida, que tuvo logar a las 11.20 hora local (03.20 GMT) y a más de 110 kilómetros al norte de la isla de Flores, llevó a las autoridades locales a activar una alerta de tsunami al determinar que existía riesgo en las zonas costeras.

Vea también: Claudia López rompió en llanto con resultados de informe sobre asesinatos a manos de policías

En un vídeo publicado por testigos en las redes sociales, un grupo de pobladores trepa hasta una colina desde donde observan atentamente el mar.

El departamento indonesio de meteorología indicó de manera preliminar que el nivel del mar podría alcanzar el medio metro de altura.

No obstante, las olas solo crecieron siete centímetros en algunas poblaciones, indicó en un comunicado la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia, al levantar la alerta de tsunami, algo menos de dos horas después de activarla.