El fabricante de automóviles eléctricos Tesla llamó a revisión a casi 54.000 vehículos en Estados Unidos equipados con el sistema de asistencia al conductor FSD Beta, que puede seguir adelante ante una señal de “Alto” sin detenerse por completo.

Los modelos implicados son los Model 3 fabricados entre 2017 y 2022, el Model S 2016-2022, el Model X 2016-2022 y el Model Y 2020-2022.

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Tesla envió los documentos a la agencia estadounidense de seguridad vial, la NHTSA, el 27 de enero, que tomó nota del llamado a revisión.

La función “rolling stop”, incorporada el 10 de octubre de 2020 en el software de autoconducción total Beta, permite que el vehículo siga su curso después de una señal de “Stop” si circula a menos de 9 km/h, si no se detecta ningún otro vehículo, ciclista o peatón en la intersección, la velocidad de las otras vías en la intersección está limitada a 50 km/h y hay suficiente visibilidad.

Pero después de dos reuniones con la NHTSA, Tesla decidió el 20 de enero desactivar este software, reconociendo que era probable que “aumentara el riesgo de colisión”.

La desactivación se realizará de forma remota y gratuita, y se espera que los propietarios afectados reciban un correo de notificación a partir de finales de marzo.

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La compañía declaró que no tiene conocimiento de ningún accidente, lesión o muerte causado por el uso de esta función.

En su publicación de resultados financieros la semana pasada, Tesla dijo que el FSD Beta está siendo probado actualmente en condiciones reales por más de 60.000 conductores.

El llamado a revisión ocurre después de otro de 7.600 vehículos Tesla en noviembre pasado por riesgos para el conductor relacionados con el airbag, y tras uno de medio millón de automóviles en diciembre por problemas en el maletero.

La compañía también acordó a fines del año pasado desactivar la función que permite a los conductores jugar videojuegos mientras conducen. Tesla es objeto de una investigación de la NHTSA por este asunto.