Estados Unidos vive los estragos de una fuerte tormenta de nieve que dejó más de 1.200 vuelos cancelados.

Tras terminar el fin de semana de acción de gracias, los estadounidenses tuvieron un regreso a casa complejo debido a las fuertes nevadas que dificultaron las condiciones en las carreteras, obligaron a cancelar más de 1200 vuelos, y al menos 1000 se retrasaron, específicamente en los aeropuertos de Chicago.  

En Illinois más de 200.000 hogares y negocios terminaron sin electricidad y en Michigan e Indiana al menos 100.000 viviendas.

En Kansas el Gobierno declaró el estado de emergencia y las autoridades advirtieron de un gran peligro en las carreteras por el hielo y la falta de visibilizarían, por lo que recomendaron posponer los desplazamientos.

En total 24 millones de personas están bajo alerta desde el medio oeste hacia el noreste de Estados Unidos.