La cifra de muertos por la tragedia que golpeó a Indonesia el pasado viernes no deja de crecer. Al menos mil personas murieron luego de que un sismo de magnitud 7,5 y un posterior Tsunami golpearan la isla indonesia de Célebes.

Las autoridades y los cuerpos de rescate trabajan en encontrar sobrevivientes en medio de la escasez de recursos, apagones y una amplia destrucción. El Gobierno informó que abrirá fosas comunes para evitar la propagación de enfermedades con los cuerpos expuestos al aire libre.

“Haremos un entierro masivo en el cementerio de Paboya en Palu. Ya Hemos excavado 1000 hoyos”, dijo Sutopo Purwo Nugroho, portavoz de la agencia de gestión de desastres.

Ante la amplitud de la catástrofe, el país ha pedido ayuda humanitaria para hacer frente al desastre y las autoridades han declarado el estado de emergencia por los próximos 14 días.