Un hombre vestido como el Joker, atacó a los pasajeros en una línea de tren de Tokio hiriendo a 17 personas además de tratar de incendiar el tren; al terminar se sentó a fumar y esperar a la policía.

El suceso tuvo lugar en la línea de cercanías Keio, a la altura de la estación Kokuryo (al oeste de la capital) sobre las ocho de la noche (11.00 GMT) de este domingo, justo cuando cerraban los centros de votación para los comicios a la cámara baja del Parlamento nipón.

Conozca más: Al menos siete personas resultaron heridas tras activación de minas antipersona en Argelia, Cauca

Las autoridades han detenido al sospechoso del ataque, un varón de unos 20 años, mientras que están atendiendo a una quincena de heridos, entre los cuales al menos uno se encuentra en estado grave, según informaron los medios locales.

El sospechoso empleó un cuchillo para atacar a varios pasajeros a su alrededor y posteriormente vertió un líquido inflamable y le prendió fuego, causando un incendio dentro del vagón, señalaron fuentes policiales.

Lea también: Dos policías fueron asesinados y cuatro más resultaron heridos en San Andrés

El suceso causó escenas de pánico dentro del tren y en el andén, con decenas de personas huyendo de las llamas y del atacante e incluso, saltando desde las ventanas del vagón, según pudo verse en varios vídeos grabados por testigos presenciales y subidos a las redes sociales. Además, se puede observar al sujeto disfrazado del Joker, quien luego del ataque, se sentó a fumar un cigarrillo.

La compañía operadora activó el sistema de frenada de emergencia al tener constancia de lo que estaba sucediendo e hizo que el tren se detuviera en la citada estación, que inicialmente no formaba parte de esa línea, para permitir que los pasajeros pudieran evacuar.

Lea más: Saab, que va a declararse no culpable, asistirá el lunes a una nueva cita judicial

Japón celebró este domingo unas elecciones generales en las que unos 105,6 millones de japoneses estaban llamados a depositar sus papeletas en los aproximadamente 46.000 centros electorales del país, lo que conllevó un movimiento de personas en el transporte público poco habitual para una jornada no laboral.