Las autoridades de Florida ejecutarán esta tarde a Eric Branch, de 47 años, por la violación y asesinato de una estudiante universitaria en 1993.

La ejecución de Branch se suma a la de Thomas Whitaker, en Texas, y Doyle Hamm, en Alabama, que de concretarse harían de la jornada una de las más mortales desde 2010.

Branch asaltó a Susan Morris en el aparcamiento de la University of West Florida, la llevó a una zona boscosa donde la violó y asesinó, y luego huyó con el vehículo que robó a su víctima al estado de Indiana, donde fue detenido días después. El reo espera hasta el último momento que el Tribunal Supremo de EE.UU. atienda la apelación de urgencia presentada para detener su ejecución, de no ser así, morirá tras recibir una inyección letal en una prisión estatal, en el norte del estado.

El sujeto afirmó en un recurso que los 24 años que ha pasado en el corredor de la muerte constituían un “castigo cruel e inusual”.