El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra insatisfecho por los pocos avances logrados con la estrategia para sacar del poder a Nicolás Maduro, mediante el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino, informó el diario The Washington Post.

El rotativo, que cita como fuentes a funcionarios del Gobierno y asesores de la Casa Blanca, aseguró que Trump se encuentra descontento, en concreto, con la estrategia encabezada por su asesor de seguridad nacional, John Bolton.

El artículo titulado Un frustrado Trump hace preguntas sobre la estrategia frente a Venezuela, indica que el gobernante se siente engañado sobre lo fácil que le habían planteado que sería reemplazar a Maduro por el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, a quien reconoce desde comienzos de año como gobernante interino, tratándose además de una política intervencionista contraria a su postura de mantener a Estados Unidos alejado de los problemas de otros.

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Según las fuentes del Post, Trump se ha quejado durante la última semana de que Bolton y otros de sus asesores subestimaron a Maduro, a quien considera un elemento «duro de roer», y no debían haberle hecho creer que Guaidó lo iba a poder derrocar con las protestas en las calles y frente a los cuarteles de la semana pasada.

Un alto funcionario del Gobierno, al que el Post no identifica, aseguró que Trump ha dicho en los últimos días que Bolton lo quiere meter «en una guerra», un comentario que ya ha hecho anteriormente en broma pero que ahora parece ocultar preocupaciones más serias.

Cabe recordar, que el pasado 30 de abril, Guaidó intentó un alzamiento contra Maduro que fracasó y en el que el Gobierno de Trump presionó a los militares venezolanos y a figuras claves del chavismo para que lo apoyaran.

Asimismo, el diario aseguró que Maduro estuvo a punto entonces de abandonar el poder y tomar un avión a Cuba, pero responsabilizó a Rusia de haberlo convencido de que no lo hiciera.

Según los funcionarios citados por el diario, el plan de Bolton de fomentar deserciones en el círculo más cercano a Maduro para presionarle funcionó, y aseguran que el gobernante venezolano duerme en un búnker, paranoico de que su gente de confianza lo traicione.