El presidente Donald Trump lideraba el martes la carrera por la Casa Blanca en el crucial estado de Florida frente al demócrata Joe Biden, según los resultados preliminares de unas elecciones estadounidenses profundamente polarizadas y marcadas por una histórica crisis sanitaria, económica y social.

«El presidente Trump gana Florida», tuiteó el equipo de campaña del mandatario republicano sobre una foto de Trump con el pulgar hacia arriba, sin que los medios estadounidenses le otorgaran allí el triunfo en una contienda que tiene a Estados Unidos y al mundo en vilo.

Una victoria en Florida, donde Trump ganó hace cuatro años, es considerada obligada para conseguir la reelección, pero las encuestas de opinión mostraban que Biden tenía chances.

Esto mantiene intacta la esperanza de Trump de otros cuatro años en el poder, pero le queda todavía un largo camino por delante: debe ganar la mayoría de los estados que votaron por él en 2016, pero donde aparece rezagado en la intención de voto frente a Biden, favorito en las encuestas a nivel nacional y en la mayoría de los «campos de batalla».

Según estimaciones de los medios, Trump tenía posibilidades de retener Georgia, Carolina del Norte, Ohio y Texas.

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A falta de un gran avance en el Sur, Biden debe apostar por una victoria en el Norte industrial. Podía confiar en una sorpresa en Ohio, mientras llegan los resultados de Pensilvania, Michigan y Wisconsin, que se esperan retrasados.

Como era de esperar, los dos candidatos se aseguraron estados en los que ya contaban ganar: Alabama, Arkansas, Indiana, Kentucky y Tennessee, entre otros, fueron para Trump, mientras Biden se alzó con Illinois, Virginia, Nueva York, Colorado, Delaware y la capital federal Washington.

Los centros electorales irán cerrando durante toda la noche, hasta las 06H00 GMT, cuando se emitan los últimos votos en Alaska.