El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, caminó el lunes desde la Casa Blanca hasta la cercana Iglesia Episcopal de Saint John, un histórico edificio dañado este domingo por la noche durante una manifestación contra el racismo.

Al finalizar una declaración en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario anunció que iría a un lugar «muy, muy especial», y se dirigió a pie a la llamada «iglesia de los presidentes», afectada por un incendio la víspera.

«Tenemos un gran país», dijo Trump, con una Biblia en la mano.

El presidente de Estados Unidos anunció este lunes el despliegue de miles de soldados armados en Washington, tras los disturbios del domingo por la noche, que calificó como una «deshonra».

En medio de una ola de manifestaciones por la muerte hace una semana de un ciudadano negro en Minneapolis por un policía blanco, Trump anunció que desplegará miles de soldados para detener «los disturbios, los saqueos, el vandalismo, los ataques y la destrucción gratuita de la propiedad».