Un hombre mató a cinco personas, entre ellas a su esposa, y después se suicidó en Bakersfield, estado de California, en Estados Unidos.

Los asesinatos ocurrieron en dos escenarios diferentes y según el sheriff del condado de Kern, Donny Youngblood, no se trata de ataques «al azar».

El incidente empezó en una empresa de transportes a la que el sospechoso acudió con su esposa. Allí se enfrentó con un hombre, al que mató a tiros y acto seguido disparó a su mujer.

Fue entonces cuando entró en escena su tercera víctima, un hombre al que el sospechoso persiguió y mató en esa misma empresa de transporte.

Después de cometer los tres asesinatos, el presunto homicida se dirigió hasta una vivienda en la que mató a dos hombres.

Finalmente, un policía interceptó en una autopista próxima al vehículo robado con el sospechoso al volante, que tras detenerse en una cuneta se pegó un tiro.