Jo Anne McCusker es una mujer estadounidense de 36 años que que empezó a reportar extensos síntomas de cansancio en su cuerpo, y decidió acudir al médico para investigar de que se trataba.

En principio, el médico de McCusker creía que su agotamiento se debía a un síntoma de COVID prolongado, tiempo después de haberse recuperado del virus, y por lo que le recetó una serie de medicamentos y tratamientos para eliminas esa condición, según detalla el medio Daily Mail.

Sin embargo, la mujer regresó al centro médico “en cuestión de dos días” aquejando que el síntoma no se reducía.

En esa cita, otros doctores advirtieron que su fatiga se debía a una razón de la cual Jo Anne manifestó “quedar sorprendida”: estaba en su segundo trimestre de embarazo.

Los médicos le señalaron un singular diagnóstico que a la mujer no le permitió “enterarse a tiempo” de que estaba en periodo de gestación.

Conozca más: Atroz crimen: Hombre atropelló y mató a una mujer para luego, abusar sexualmente de ella

‘Una extraña anomalía’

Según Daily Mail, Jo Anne sufrió de placenta percreta, una extraña complicación del embarazo que ocurre cuando la placenta “se adhiere profundamente a las paredes del útero”, según lo define la Clínica Mayo.

La mujer, que reside en Englewood, Nueva Jersey, contó en una entrevista para la revista Today Parents que ya tenía tres hijos con su esposo, además de catalogar su periodo de embarazo como un ‘calvario’.

“Me sentí mal”; “Mi médico dijo: ‘Es posible que tenga COVID durante mucho tiempo, pero también está embarazada. De hecho, ‘muy embarazada'”; recordó McCusker en la entrevista con el citado magazine.

Jo Anne trató de “reunir tanta información” sobre la condición que padecía, pero admitió que estaba “más concentrada en el bebé que crecía dentro de ella”.

“Había muy poca información disponible más allá de lo que me dijeron los médicos”, explicó la mujer. “En última instancia, ninguna cantidad de planificación o investigación que haya hecho pudo prepararme para lo que realmente sucedió y lo que experimenté”.

También puedes leer: Maestra se declara culpable de darles cupcackes a sus alumnos con esperma de su exesposo

El doctor Sam Bender, médico experto en obstetricia, ginecología y ciencias reproductivas en la Escuela de Medicina Icahn, y quien trató a Jo Anne, dijo que la condición la ponía en un “tremendo riesgo”, ya que iba a necesitar una “histerotomía”. en el momento de su parto.

“Mientras está dando a luz al bebé, el sangrado puede comenzar abruptamente y, por lo tanto, tiene un tremendo potencial para una gran pérdida de sangre hasta que los principales vasos sanguíneos del útero se identifiquen, se liguen y se cierren”, dijo el especialista para Daily Mail.

Según afirma el doctor Bender, la condición “ocurre en el 0,17% por ciento de los embarazos”, y las mujeres que han tenido una cesárea anterior “tienen un mayor riesgo”, como según relató el médico, fue el caso de Jo Anne, que logró dar luz al bebé.