Al menos una persona resultó herida este miércoles en el asalto de los seguidores del mandatario estadounidense, Donald Trump, al Congreso, confirmaron fuentes de los servicios de emergencia a varios medios estadounidenses.

Según fuentes consultadas por CNN, la mujer que se encontraba en estado crítico tras haber sido herida de bala en el pecho al inicio de la entrada por la fuerza de los manifestantes al Capitolio falleció en las últimas horas, en Washington.

Las imágenes de MSNBC mostraban a una mujer siendo trasladada en camilla con una fuerte hemorragia después de que en el Congreso se escucharan gritos de “se han producido disparos”. No está claro quién fue el responsable de los disparos que hirieron a la mujer.

Los seguidores del presidente Donald Trump irrumpieron en el pleno de la Cámara Baja estadounidense, que había sido evacuada, y protagonizaron un enfrentamiento con los agentes de seguridad del Capitolio, que desenfundaron sus armas.

Los manifestantes rompieron ventanas y abrieron puertas a la fuerza hasta superar a la Policía del Capitolio, que asegura las instalaciones del Legislativo.

Las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos en la escalinata del edificio, pero decenas de personas consiguieron entrar a los salones de plenos de la Cámara de Representantes y del Senado mientras los legisladores eran evacuados de emergencia, así como el vicepresidente Mike Pence.

 

Pence debía presidir este miércoles la sesión en el Congreso de Estados Unidos que iba a certificar la victoria del presidente electo Joe Biden, que Trump ha acusado de estar basada en votaciones fraudulentas sin aportar pruebas y pese a que hasta los republicanos encargados del escrutinio han dicho que es una falsedad.

Al tiempo que se producía el asalto, Trump tuiteó: “Pido a todos los que están en el Capitolio que se mantengan pacíficos ¡Sin violencia! Somos el partido de la ley y el orden. Respeten la ley y a nuestros hombres y mujeres (policía) en Azul”.

Tras alrededor de una hora de caos, centenares de manifestantes que se habían concentrado alrededor del vetusto edificio de mármol del Capitolio comenzaron a abandonar lentamente la zona de origen de las tensiones.

No obstante, todo el Distrito de Columbia se situará en toque de queda y se han activado varias unidades de reservistas de la Guardia Nacional y fuerzas de seguridad federales para garantizar la seguridad.