Una adolescente que trabajaba como socorrista, planeó “meticulosamente” la tortura y asesinato de un hombre con el que salía debido a que, según ella, se acostaba con otras mujeres.

Sophie George conoció a Adam Yiosese cuando tenía 17 años en el verano del 2019 en Brighton (Inglaterra). Luego de que se intercambiaran varios mensajes y tuvieran varias citas, la joven empezó a tener sospechas de que el hombre se veía con otras mujeres.

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Por lo cual, el 9 de octubre a las 11:15 p. m. de ese mismo año -cuando George ya tenía 18 años-, la mujer le dijo a Yiosese que la recogiera después de que saliera de trabajar.

Un poco confundido, el joven fue por ella, sin embargo la mujer se enojó porque la recogió en el carro del trabajo. A pesar de eso, George le dijo a Yiosese que la llevara a la casa de un supuesto amigo a recoger unas pertenencias, sin imaginarse que era el “kit” con el que pretendía asesinarlo.

De esta manera, la mujer recogió unas bolsas que llenó con lejía, cinta adhesiva, ropa forense, bolsas de basura y combustible para encendedores.

Luego, Geroge intentó que Yiosese condujera hasta una reserva natural para cometer su crimen; sin embargo, durante el camino, la adolescente sacó un cuchillo y cortó en la mano al hombre mientras éste intentaba defenderse.

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Yiosese logró salir del vehículo y llamó a la Policía, pero la mujer le pegó un puño y le mordió un dedo hasta el hueso.

Una vez llegó la Policía arrestó a Yiosese ya que creían que éste había agredido a George, sin embargo, una mujer que vivía al frente donde ocurrió el ataque declaró ante las autoridades que el joven era la víctima.

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De esta manera, los oficiales procedieron a inspeccionar el vehículo y hallaron dos bolsas de mano en el automóvil, por ello, le preguntaron a Yiosese a quién pertenecían, y él les dijo que a George.

El oficial entonces comenzó a examinar el contenido de las bolsas y toda la escena se volvió mucho más seria.

Posteriormente, se dirigieron a la casa de George y descubrieron el “escalofriante” plan para secuestrar y torturar a Yiosese, incluido cómo apagar su teléfono y eliminar mensajes y contactos para evitar ser detectados.

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Asimismo, George tenía planes para obligarlo a caminar hasta una tumba que ella había cavado, torturarlo para revelar los nombres de otras mujeres con las que se había acostado, y una solicitud para cambiar su nombre y solicitar un nuevo pasaporte.

La mujer fue detenida y llevada ante la jueza Christine Henson del Tribunal de la Corona de Hove, quien resaltó que George “estaba obsesionada y consumida por la venganza”.

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“Parece, por todo lo que he leído en este caso, que estabas obsesionada y consumida por la venganza, ya que considerabas que la víctima había estado viendo a otras mujeres (…) Hiciste todo lo posible para planear tu ataque“, dijo la jueza.

“Este fue un ataque altamente planeado. Está claro que sabía que lo que estaba haciendo estaba mal y su planificación incluía evadir la responsabilidad y la detección”, agregó.

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La jueza finalmente indicó que George “representa un riesgo para aquellos que crees que te han defraudado” y, aunque la mujer negó los cargos, un psiquiatra aseveró que no tenía ningún problema psicológico y se le podía imponer una condena.

George fue sentenciada a 13 años y medio de prisión, de los cuales debe cumplir al menos dos años bajo custodia, con una licencia extendida de cuatro años.