La vacuna experimental contra la covid-19 de la biotecnológica estadounidense Moderna, cofinanciada por el gobierno de Estados Unidos, entrará en la tercera y última fase de ensayos clínicos en julio con 30.000 voluntarios, anunció el jueves la compañía.

Se trata de la fase decisiva de los ensayos, que permitirá ver, en una gran muestra de personas sanas, si la vacuna es más efectiva que un placebo para prevenir la infección por el nuevo coronavirus.

Se concluyó el protocolo con la Agencia de Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y el ensayo se llevará a cabo en colaboración con los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

Moderna está –junto con la Universidad de Oxford, que también lanzó un ensayo a gran escala con 10.000 voluntarios y espera los primeros resultados en septiembre– a la cabeza en la carrera mundial de vacunas.

La compañía biotecnológica recibió 483 millones de dólares del gobierno de Estados Unidos. 

El 18 de mayo, anunció unos primeros resultados alentadores en un pequeño número de voluntarios (ocho), como parte de la primera fase de los ensayos clínicos.

La fase 2, que incluye 600 voluntarios, comenzó a fines de mayo. La vacunación se realiza en dos dosis separadas de 28 días. La mitad de los participantes recibe un placebo de forma aleatoria.