Venezuela se encuentra prácticamente paralizada tras casi un día sin servicio eléctrico, un apagón que el gobierno de Nicolás Maduro atribuye a un sabotaje orquestado por Estados Unidos.

Las calles del país se encuentran casi vacías mientras comercios, escuelas y universidades permanecen cerradas.

Las pocas estaciones de gasolina que siguen abiertas están colapsadas por la cantidad de personas que quieren abastecer sus tanques y por ello están siendo resguardadas por la Policía.

Los servicios de salud, que ya funcionaban de forma precaria, operan sólo en las estrictas emergencias.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, dijo anoche, a sólo tres horas del apagón, que el servicio eléctrico sería restablecido rápidamente y aseguró que se trató de un sabotaje.

La falta de luz deja al país sin agua y sin Internet, además de llevar a muchos a temer por el buen estado de los alimentos que conservan refrigerados.

Cabe recordar, que esto sucede en medio de la peor crisis económica por la que ha atravesado Venezuela.

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El corte eléctrico ocurrió sobre las 17 horas locales y fue informado al instante por usuarios de las redes sociales de las regiones de Carabobo, Miranda, Barquisimeto, Táchira, Cojedes, Mérida, Barinas, Vargas, Nueva Esparta, Aragua y Zulia.

El gobierno de Nicolás Maduro ordenó este viernes la suspensión de la jornada laboral tanto en el sector público como privado y de las clases escolares.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez informó de esta medida, que es consecuencia, a su juicio, de un «sabotaje eléctrico» organizado por «la oposición extremista» venezolana «en complicidad con poderes imperiales» que no especificó.