Venezuela recurrió por primera vez en casi 20 años al Fondo Monetario Internacional (FMI) en procura de 5.000 millones de dólares para enfrentar al nuevo coronavirus en medio de una pavorosa crisis económica.

En una carta dirigida a la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, el presidente Nicolás Maduro le pidió «una facilidad de financiamiento por 5.000 millones de dólares del fondo de emergencia del Instrumento de Financiamiento Rápido».

Esos fondos, escribió Maduro, «contribuirán significativamente para robustecer nuestros sistemas de detección y respuesta» ante la pandemia, que hasta el momento ha causado 33 enfermos en Venezuela, sin fallecidos.

Este auxilio solicitado por Maduro al FMI es el primero que gestiona Venezuela desde 2001.

Consultado por AFP, el FMI declinó hacer comentarios por el momento.

Venezuela está considerada en cesación de pagos, no tiene accesos a créditos y está jaqueada por sanciones de Estados Unidos, principal socio del FMI, que considera a Maduro un dictador.

El fallecido expresidente Hugo Chávez amenazó romper con el organismo en 2007, después de anunciar el pago de deudas pendientes entonces, pero no llegó a dar ese paso.

Los venezolanos llevan casi tres años azotados por la hiperinflación y sufren carencias serias en los servicios de electricidad y agua.

En ese marco, la llegada del coronavirus se torna una carga aún más pesada. Especialistas denuncian la falta de instalaciones adecuadas para la atención a los pacientes, así como escasez de tapabocas y remedios.