Dos personas murieron y 17 resultaron heridas en la explosión de un autobús de pasajeros en la ciudad de Vorozezh, a unos 520 kilómetros de Moscú.

“Triste noticia. En el hospital número 1 falleció otra víctimas más (de la explosión)”, dijo hoy el gobernador de la región, Alexandr Gúsev, en su canal de Telegram.

Las autoridades rusas ya habían confirmado el fallecimiento de la primera víctimas mortal de la explosión, una mujer que sufrió graves heridas en las piernas.

El Comité de Instrucción ruso abrió una causa penal para aclarar todas las circunstancias del suceso.

Como una de las posibles causas del accidente se barajaba, en un primer momento, una explosión de gas.

No obstante, la compañía que opera los autobuses comunicó que sus medios de transporte están equipados con motores diésel.

“Las especulaciones en varios medios de comunicación sobre la explosión de unos cilindros de gas en el autobús no tienen fundamento. El vehículo tenía un motor diésel y (…) era nuevo”, dijo una fuente de la compañía a la agencia Interfax.

La fuente agregó que el autobús se había sometido a una revisión técnica el 6 de agosto pasado.