La cámara de seguridad de una clínica veterinaria captaron el momento en que un perro callejero lesionado ingresa cojeando al lugar.

El hecho sucedió en la ciudad de Juazeiro do Norte, en Brasil, el pasado sábado 6 de marzo, donde el animal entró al establecimiento, observó por un instante la situación y luego soltó su pata lastimada para que lo atendieran.

Acostumbrada a ver pasar perros callejeros frente a la clínica, la veterinaria, Dayse Silva, se sorprendió de que el animal entrara al lugar solo.

“Es de la calle, no tiene dueño, vino aquí solo. Yo miré las imágenes de la cámara que está afuera y lo vi tirado debajo de un árbol momentos antes de entrar a la tienda”, dijo a medios locales.

La especialista atendió al canino y rápidamente se percató de su precario estado de salud. Lo primero que vio es que tenía una uña encarnada después de que él le extendió la pata.

 

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Además, Silva se percató de había un sangrado en sus genitales, por lo que procedieron a darle la atención básica, con una inyección para el dolor.

Sin embargo, los doctores de la clínica le diagnosticaron más tarde un problema mayor en la salud del perro.

Ricardo Aparecido, uno de los dueños de la clínica, habló con el medio local OPovo, informando que el canino fue diagnosticado con un tumor venéreo transmisible (TVT) en la región genital, común en los perros callejeros.

Además, tenía una alta tasa de garrapatas, pero de momento está siendo controlado y permanece en seguimiento.

 

 

La buena noticia es que algunas personas se pusieron en contacto y se espera que el animal, sin nombre aún, pueda ser adoptado.

Sin embargo, la veterinaria Dayse Silva afirmó que el perro deberá ser hospitalizado durante al menos 30 días debido al tumor canceroso, mientras recibe un tratamiento de quimioterapia.

Foto: Diario Nordeste.

La especialista opina que el animal pudo haber ingresado a la clínica porque olfateó la presencia de otros animales que estaban siendo cuidados en el lugar .

“Estoy muy feliz de poder ayudar. Es una práctica común en mi clínica, si Dios lo permite, le encontrará un muy buen hogar”, asegura Dayce, quien tiene la costumbre de poner comida y agua frente a la clínica para alimentar a los animales de la calle.