Tres días después de ser destituido en un juicio político relámpago, el expresidente peruano Martín Vizcarra cuestionó la legalidad y legitimidad del nuevo gobierno de Manuel Merino y llamó a sus compatriotas a protestar pacíficamente en las calles.

«La legalidad está en cuestión y la legitimidad, que la da el pueblo, la estamos viendo en las calles» con las manifestaciones contra Merino, dijo Vizcarra a periodistas al ingresar a la fiscalía a declarar sobre la causa de presunta corrupción que le valió su destitución.

El Congreso destituyó a Vizcarra la noche del lunes por «incapacidad moral» al cierre de un segundo juicio político en su contra en menos de dos meses, tras denuncias de que había recibido sobornos para autorizar obras públicas cuando era gobernador de la región sureña de Moquegua en 2014, cargos que él niega.

«Incluso la OEA ha solicitado el pronunciamiento del Tribunal Constitucional» sobre la legalidad de la destitución, acotó el popular expresidente, en referencia a un comunicado del secretario general, Luis Almagro.

«Estamos preocupados por la situación política del Perú», subrayó Vizcarra, un político que carece de partido y de bancada en el Congreso, pero con niveles récord de apoyo ciudadano, según las encuestas.

Publicidad

Vizcarra defendió el derecho de los peruanos a protestar contra Merino, lo que ocurre diariamente desde el martes en las calles de Lima y otras ciudades, y exhortó a que las manifestaciones sean pacíficas.

«Tenemos que hacer un llamado a la población para que se exprese pacíficamente (…), las manifestaciones tienen que permitirse», dijo a horas de nuevas marchas convocadas en Lima y otras ciudades.