La ciudad china de Wuhan, donde se registraron los primeros casos de la pandemia de la COVID-19, ha llevado a cabo casi 10 millones de pruebas de ácido nucleico en apenas medio mes.

Según la Comisión Municipal de Sanidad de Wuhan, entre los días 14 de mayo y 1 de junio se llevaron a cabo más de 9,89 millones de test como parte de una campaña de detección iniciada después de que un pequeño rebrote pusiera en alerta a las autoridades tras varias semanas sin registrar contagios.

La intención de las autoridades locales era estimar el número de casos asintomáticos ante la vuelta a la normalidad en Wuhan, que a partir de abril comenzó a reabrir fábricas, negocios y escuelas tras casi once semanas de estricto confinamiento.

Según recoge el diario oficial Global Times, las autoridades sanitarias de la ciudad encontraron 300 personas que portaban el coronavirus de forma asintomática, las cuales han pasado a estar bajo observación, pero no confirmaron ningún caso nuevo del virus.

Wuhan ha gastado aproximadamente 900 millones de yuanes (126,73 millones de dólares; 113,38 millones de euros) en esta campaña, coste que el Gobierno de la ciudad asumirá en su totalidad.

Aunque en un principio se habló de efectuarlas a todos los ciudadanos, finalmente las autoridades recomendaron no hacerlas a niños menores de seis años y se dio prioridad a aquellas comunidades residenciales donde se hubieran registrado brotes con anterioridad.

Desde el pasado marzo, China ha asistido a una considerable caída de la transmisión de nuevos casos del virus a nivel local, después de drásticas medidas de prevención y limitación de movimiento.