Familiares de 13 víctimas de los llamados falsos positivos, estuvieron frente a frente con los responsables de estos hechos, ocurridos en Casanare en el año 2006.

“Quiero preguntarle a los señores militares si para ellos existe la pena de muerte, porqué no me le respetaron la vida a mi hijo”, dijo María Inés Ávila, madre de una de las víctimas.

Por su parte, Deyanira Achagua, madre de otra víctima de falsos positivos, dijo a los militares que “han tenido unos beneficios, tienen beneficios y tienen libertad en este momento, y qué nos han dado a nosotros durante 11 años, nosotros como familia, a las madres y a los huérfanos, qué hemos recibido: dolor”.

Entretanto, los 11 de los militares implicados manifestaron su arrepentimiento.

“Pido perdón a las víctimas y no cualquier perdón, sino un perdón que me nace del corazón porque me encuentro arrepentido, sus familiares no eran combatientes ni delincuentes”, manifestó el mayor (r) Gustavo Soto, excomandante del Gaula de Casanare.  

Los militares que asesinaron civiles y posteriormente presentaron como guerrilleros muertos en combate, pagarán las penas establecidas en la Jurisdicción Especial para la Paz.