La familia del fallecido dirigente deportivo Hernán Botero Moreno perdió su última batalla ante la justicia para obtener una indemnización por la condena que recibió él en Estados Unidos.

La demanda fue presentada por Botero Moreno, extraditado en 1985 para que respondiera por cargos de lavado de activos en el país del norte.

En Estados Unidos pagó una condena de 17 años y 7 meses de prisión y cuando regresó al país en el 2002 demandó al Estado alegando falta de protección a sus derechos porque fue condenado por delitos diferentes a los que examinó la Corte Suprema de Justicia para autorizar la extradición.

La demanda fue estudiada por el Consejo de Estado que negó las pretensiones al encontrar que cuando las autoridades de Estados Unidos solicitaron al Gobierno de Colombia autorización para incluir otros delitos en el juicio, la Cancillería respondió que no era posible.

Según el alto tribunal, esto demostraría que hubo acción por parte del Gobierno, lo cual desvirtúa los argumentos de la demanda por falta de seguimiento al proceso de extradición.

Por otra parte, el Consejo de Estado también señaló que la demanda se presentó de manera extemporánea porque solo se hizo en 2004 y no cuando fue condenado en 1985 a una pena supuestamente superior a la prevista por los delitos que estudió la Corte Suprema en Colombia.

Hernán Botero fue la primera persona extraditada en el país bajo el gobierno del expresidente Belisario Betancur. Murió en el 2016 esperando una respuesta de la justicia.