La Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 12 años al comandante de la Estación de Policía de Suba, coronel Nelson de Jesús Arévalo Rodríguez, y cuatro uniformados más, por su presunta participación en la muerte del grafitero Diego Felipe Becerra.

Además del coronel, también fueron sancionados los subtenientes Rosemberg Madrid Orozco, Juan Carlos Leal Barrero, y los patrulleros, Fredy Esneider Navarrete y Nelson Daniel Rodríguez Castillo.

La Procuraduría señala a los 5 uniformados de interferir la investigación del CTI de la Fiscalía General, en el caso de Becerra Lizarazo, el 19 de agosto de 2011.

Para la Procuraduría, el coronel Arévalo estuvo presente en la escena del crimen por tiempo suficiente para conocer con claridad lo sucedido con el joven.

El Ministerio Público reprocha además que la escena fue entregada a los investigadores aproximadamente cuatro horas después de ocurridos los hechos.