La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia decidió relevar de sus funciones al magistrado de esa Corporació,n Gustavo Malo Fernández, implicado en el escándalo del cartel de la toga.

El presidente de la corporación, José Luis Barceló, señaló que la decisión no constituye una sanción disciplinaria sino administrativa por los graves cuestionamientos que pesan en su contra y que afectan la imagen de la Corte.

«Se decidió relevarlo de sus funciones. La medida se extenderá el tiempo que dure el proceso que adelanta en su contra la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes que debe resolver su situación jurídica porque es su juez natural», indicó el magistrado.

Barceló Camacho explicó que, pese a la decisión, el magistrado Malo seguirá recibiendo su salario y todas las prestaciones de ley, puesto que ellos no tienen competencia para ordenar lo contrario.

«Ante la Sala el magistrado se defendió y negó todos los señalamientos en su contra, sin embargo, 17 de los 23 magistrados apoyaron el relevo de sus funciones.  Los otros cinco se apartaron de la decisión porque consideran que la medida constituye una sanción disciplinaria y que la Corte no tiene esa competencia», aclaró el presidente del alto tribunal.

El magistrado Barceló agregó que durante la Sala el señor Malo Fernández recusó a tres de sus compañeros de la Sala Penal, pero que la Corte en pleno rechazó sus argumentos.

«Los magistrados recusados fuimos Fernando Castro, Luis Hernández y yo porque, según él, hemos estado implicados en las decisiones que la Corte ha tomado en el caso del cartel de la toga, argumento que la Corte consideró infundado después de escuchar nuestras razones», puntualizó el magistrado José Luis Barceló.

La Corte volvió a hacer un llamado al Congreso de la República para que adopte una decisión lo antes posible en el caso del magistrado Gustavo Malo, a quien se le sindica de dilatar procesos que ese tribunal adelanta para favorecer a congresistas.