En Cali permanecen 14 familias de una comunidad indígena desplazadas de Buenaventura, grupos armados los intimidaron hasta el punto de hacerlos abandonar sus territorios.

«Vinimos por el conflicto armado porque nos echaron amenazándonos que cobraban vidas ahí, tenemos temor porque tenemos niños de brazos», indicó uno de los desplazados.

Esperan tener ayudas por parte del Estado teniendo en cuenta que hay al menos 20 menores de edad.

«Tenemos miedo, ya nos echaron, Buenaventura puede recuperar la paz, pero esas personas que nos amenazaron ellos más tarde pueden ir cobrando vida con nosotros», añadió.

Viven actualmente de la caridad de los caleños y temen regresar a sus territorios pese a los anuncios de refuerzo en la seguridad.