El Cauca es el cuarto departamento más afectado por minas antipersona, la última explosión de un artefacto se registró junto a la zona veredal de La Elvira, área rural de Buenos Aires, el pasado mes de febrero, allí resultaron heridas tres personas.

En el Cauca se cuenta un total de 604 víctimas de artefactos no convencionales desde 1990, los cuales están sembrados en 41 de los 42 municipios que componen la geografía de este departamento.

“Hay una reactivación en el tema de las minas antipersonal, la munición sin explosionar y de las trampas explosivas que, implica que los territorios queden contaminados y las comunidades queden limitadas en sus derechos a la movilidad, al goce del territorio”, explicó Vladimir Fernández de la Fundación de Descontaminación Tierra de Paz.

Según cifras de la oficina del Estado Descontamina Colombia, 16 municipios del Cauca están catalogados de alta afectación. Donde hay mayor cantidad de cultivos también se eleva el número de minas sembradas.

Según esta ONG, existen reportes de presencia de artefactos explosivos desde hace varios años junto a escuelas y caminos sin que nadie acuda a desactivarlos. En otros casos la comunidad no denuncia por temor a represalias de los grupos armados.