La llamada “Ley antitrámites”, recientemente aprobada por el Congreso de la República y que está lista para sanción presidencial, busca ponerle fin a la tramitomanía, como se conoce al cúmulo de exigencias que hacen las entidades o empresas del Estado para prestar un servicio o atender alguna solicitud de los ciudadanos.

La norma, que todavía no entra en vigencia, plantea además instrumentos para facilitar diligencias por canales electrónicos, según el autor de la iniciativa, el representante a la Cámara, Juan Fernando Reyes Kuri.

“Con este proyecto los ciudadanos vamos a dejar de ser los mesajeros del Estado. En Colombia existen 62 mil trámites y solamente 4 % de ellos se puede hacer completamente el línea. Somos el país más demorado en materia de trámites en América Latina”, explicó el parlamentario.

Agregó que la nueva ley obliga a que todos los trámites se puedan hacer en línea o por medios virtuales. Así por ejemplo, se eliminan las estampillas físicas, para convertirlas en estampillas electrónicas.

Otra novedad de la norma es que establece la creación de la carpeta ciudadana, un instrumento que permitirá depositar la información de cada ciudadano en una carpeta digital en la nube, de modo que allí queden consignados todos los documentos de los ciudadanos que certifiquen su relación con el Estado.

El objetivo de este instrumento es evitar que las entidades públicas exijan a los ciudadanos el mismo documento varias veces.