Ana de Dios Cabezas Afanador tiene 106 años, 32 de ellos los ha vivido en el asilo San Antonio de Bucaramanga y debido a su edad y salud no sabe por qué la van a vacunar junto a su amiga y tocaya Ana, quien tiene 109 años.

“Ellas han vivido muy aisladas de lo que es el covid, porque cuando llegó el covid, que fue por allá en agosto, fuimos aislando a las que salían positivas y las demás no sabían qué estaba pasando”, contó Sor María Virginia Cortés, directora del asilo San Antonio.

Su cuidadora es otra adulta mayor, una monja que se ha consagrado a ellos.

“En Bucaramanga somos 11 y todos tenemos abuelitos mayores que necesitan necesitan reforzar sus defensas”, dijo la directora.

De esta segunda etapa de vacunación para la población adulta mayor al veedor Pedro Nilson Amaya le preocupa que tienen “más de 1.077 adultos mayores en las 11 casas geriátricas, en el asilo San Antonio reposan 107 abuelas adultas mayores y vienen a colocar nada más dos vacunas”.

En total, este departimiento recibió 9.353 nuevas dosis de Pfizer y Sinovac para completar la inmunización de médicos y adultos mayores de 80 años.