Los organismos de socorro mantienen la alerta naranja sobre todos los ríos del Valle, departamento que tiene ya 25 de sus 42 municipios afectados, en 23 de ellos hay más de 100 derrumbes.

«Tenemos 150-170 derrumbes en estos 23 municipios, tres fallas geológicas y en El Dovio en planta de tratamiento hay tres microsismos», indicó Jesús Copete, secretario de Gestión del Riesgo del Valle.

Hasta el momento hay 70 viviendas afectadas, inundaciones sobre vías y empalizadas en bocatomas que deja sin el servicio de agua potable a seis municipios aproximadamente.

«Por las empalizadas que se han presentado hemos tenido inconvenientes con el agua, se han parado para evitar que se dañen, en Tuluá, en Buga, Andalucía, Pradera, Candelaria y Cali hay algunas que no están funcionando», agregó Copete.

La turbiedad del río Cali obligó a las empresas de servicios públicos a suspender el servicio del líquido vital en cerca de 20 barrios del sur, oeste y centro de la capital vallecaucana.

“Las plantas pueden operar cuando llegan de 3000 hacia abajo, producto de la lluvia, deforestación, la turbiedad ha mantenido por 14 horas constante y nuestro almacenamiento terminó», explicó Francisco Burbano, gerente de Acueducto Emcali.

Este tipo de situaciones tienen desesperados a los habitantes quienes piden ser avisados antes de detener el suministro.

«Estamos sin agua, de pronto los derrumbes, quién sabe, en Siloé se va mucho el agua», manifestó María Bonilla, habitante afectada.

Asimismo, Luz Parra también afectada dijo: «Por favor estar más pendientes con los barrios, en avisar, quedamos fregados sin agua y es muy necesaria».

Permanece el monitoreo en los afluentes para prevenir tragedias y recomiendan a la comunidad no sumergirse en ellos durante la temporada invernal.

Sebastián Bedoya