La Procuraduría General de la Nación informó, a través de un comunicado, que abrió investigación disciplinaria al exgobernador de Boyacá, Juan Carlos Granados, por presuntas conductas irregulares tendientes a favorecer a la multinacional Odebrecht.

Según el órgano de control, el exmandatario supuestamente favoreció a la cuestionada firma “en proyectos de su interés como la vía Duitama – San Gil y la ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales del Salitre”.

Los señalamientos se fundamentan en evidencias probatorias que podrían comprometer la responsabilidad disciplinaria del investigado, quien pudo haber influido en decisiones en favor de terceros, valiéndose de su condición de gobernador o de presidente de la junta directiva de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca.

Otros implicados son el exsecretario de Infraestructura del departamento, Bernardo Umbarila y el exdirector de la CAR Cundinamarca, Alfred Ignacio Ballesteros, a quienes también cobija la decisión.

Finalmente, la Procuraduría manifestó que adelanta el proceso para determinar la existencia de “posibles faltas disciplinarias, verificar la ocurrencia de conductas presuntamente irregulares y esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar y el perjuicio que se pudo causar a la administración pública”.