La Contraloría pudo evidenciar cómo las prácticas del denominado “Cartel de la Hemofilia”, se presentaron también en las gobernaciones de Caquetá y Bolívar, donde se pagó sin verificar la veracidad de las fórmulas e historias clínicas aportadas como soporte de las facturas.

Las administraciones anteriores de las Gobernaciones de los mencionados departamentos efectuaron pagos irregulares a favor de IPS, con recursos del Sistema General de Participaciones – SGP, en su componente de Salud.

La Contraloría evidenció irregularidades en pagos relacionados con las enfermedades de hemofilia y de Von Willebrand, en los mencionados departamentos, dando origen a procesos de responsabilidad fiscal por más de $27 mil millones de pesos.

En Caquetá

La gerencia departamental colegiada de la Contraloría auditó los contratos suscritos por la Gobernación, con las empresas Suiphar De Colombia y Distrimedical’s, para el suministro de un medicamento.

Los contratos se suscribieron por $ 7.433 millones, pero con destino a la atención de cinco usuarios diagnosticados de hemofilia severa, dejando en evidencia que la Secretaría de Salud de Departamental no verificó ni corroboró la veracidad de las historias clínicas aportadas por cada uno de los usuarios, permitiendo el pago con base en documentos que no fueron emitidos por las IPS.

En Bolívar

La Contraloría abrió igualmente un Proceso de Responsabilidad Fiscal al evidenciarse que la Secretaría de Salud realizó una serie de pagos en cuantía superior a los $20 mil millones de pesos, por la supuesta atención integral de pacientes hemofílicos, que deberían haber sido asumidos por las EPS donde los mismos se encontraran afiliados.

De todos los pagos efectuados, a la Gobernación de Bolívar sólo le correspondía asumir lo relativo al pago de las Unidades por Capitación – UPC, como producto de la afiliación de los pacientes al sistema de seguridad social, dentro del régimen subsidiado.

Asimismo, la entidad llamó a responder en calidad de Presuntos Responsables al exgobernador del departamento de Bolívar, Juan Carlos Gossaín, la entonces Secretaria de Salud, Ana María del Carmen Álvarez Castillo, Bertha María Pérez Jiménez, quien ocupó la misma posición en calidad de encargada, la directora de la Unidad de Aseguramiento y Prestación de Servicios de Salud, Nacha Newball Jiménez y el auditor médico del departamento para la época, Luis Eduardo Ortiz Herrera.