Con el objetivo de prevenir y controlar la propagación del Covid-19 en población vulnerable, el Gobierno nacional extendió la emergencia sanitaria hasta el 31 de agosto, y entre las medidas se determinó la ampliación del aislamiento preventivo en personas mayores de 70 años, pero permitiendo su salida a la calle con condiciones definidas por el Ministerio de Salud con el fin de proteger su salud mental.

La extensión de la emergencia sanitaria también cobija medidas de aislamiento preventivo para mayores de 60 años residentes en centros de larga estancia. Mientras que las actividades de los centros vida y día permanecerán parcialmente cerradas, a excepción de los servicios de alimentación que se seguirán prestando de manera domiciliaria.

A su vez, las EPS y su red de prestadores de servicios de salud deben priorizar la atención domiciliaria, la entrega de medicamentos a domicilio, seguimiento, teleorientación, telesalud, entre otras, con énfasis en población con 70 años o más o con comorbilidades.

De esta manera se garantizará que la población mayor de 70 años permanezca en su hogar, bajo medidas de carácter preventivo, obligatorio y transitorio. La prorroga podría finalizar de manera anticipada, pero todo depende del comportamiento de la ciudadanía.