Cerca de 15 años lleva Juan Evangelista en Cali, abandonó su tierra natal por el conflicto armado en el Urabá antioqueño y ahora solo espera conseguir una casa para vivir tranquilamente junto a sus cuatro hijos y esposa.

«Estamos reclamando una vivienda digna ya que en Colombia, tenemos derecho, somos desplazados por la violencia, vengo desde Apartadó de la zona bananera de Urabá», indicó Juan Evangelista Murillo.

Como él hay otras 170 familias del barrio Altos de Santa Elena que según la Alcaldía de Cali serán desalojados porque su llegada a los predios fue irregular.

«Le pedimos al Gobierno nacional que mire a Cali, somos varios desplazados del Pacífico que estamos asentados en la ciudad, no tenemos un techo donde vivir», aseguró el desplazado de Nariño, Otto Londoño.

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En la casa arzobispal pasaron la noche esperando una solución a su problemática por parte de la administración.

«Hemos señalado que en las conversaciones que adelantamos, que los predios del narcotráfico están recuperados por la ciudad encontremos algunos de ellos para proyectos de vivienda que se necesitan, aplazar la desocupación de Santa Elena para encontrar una ruta a quienes están allí y consigan vivienda», manifestó el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina.

En el lugar reclaman vivienda otras 600 familias de la zona ladera y oriente caleño.