Al menos 300 indígenas pertenecientes a los Misak, Pijaos y algunos Nasa fueron desalojados con gases y aturdidoras por el Esmad de la hacienda Calibío (zona rural de Popayán), después que tomaran posesión de ese predio y lo declararan bajo su dominio.

‘’Si no es por estas acciones de hecho, desafortunadamente el Gobierno nunca nos ha hecho caso, tenemos que acudir a las vías de hecho. Entonces, nosotros vamos a seguir en asamblea permanente’’, indicó la autoridad indígena Misak, Jesús Antonio Cuchillo.

Esta finca que tiene una extensión de cuatro hectáreas es dedicada al turismo porque allí se dio una de las batallas de la campaña libertadora, la Batalla de Calibío.

‘’Lamentamos que se tengan estas vías de hecho para expresar protestas’’, aseguró el alcalde de Popayán, Juan Carlos López.

El predio, propiedad de una sociedad de 35 miembros de una misma familia, fue recuperado por la Policía y permanece bajo la custodia del Grupo de Operaciones Especiales.

‘’Y ojalá las autoridades lo manejen de la mejor manera, empezando por el respeto a la propiedad privada’’, manifestó el integrante de la familia propietaria, Santiago Zambrano Simmonds.

Las autoridades indígenas aseguraron que permanecerán en las entradas de la hacienda Calibío esperando una respuesta del Gobierno para retomar los diálogos instalados la anterior semana que se suspendieron por la no presencia del viceministro, Carlos Baena.