La Corte Suprema de Justicia hizo un llamado a la Alcaldía Mayor de Bogotá para que se implementen programas de resocialización en las zonas vulnerables de la ciudad, con el fin de evitar que los niños y jóvenes terminen involucrados en bandas delincuenciales o pandillas.

El pronunciamiento fue hecho al condenar a 36 años de prisión a un joven que asesinó a otro durante una riña en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, durante un enfrentamiento entre pandillas de los barrios Tenerife y Monteblanco, en octubre de 2013.

La Sala Penal señaló que estudios criminológicos advierten de la proliferación de bandas juveniles y de fronteras invisibles entre ciertos barrios de la ciudad, hecho que debe preocupar a todas las autoridades distritales.

“Los jóvenes son víctimas de sus condiciones sociales, económicas y familiares, lo cual hace urgente la implementación y desarrollo de estrategias públicas de interlocución con ellos, además del diseño y fortalecimiento de políticas públicas que apoyen acciones locales, a fin de perfilar a estos niños y jóvenes como actores estratégicos para la paz y el desarrollo de sus comunidades”, indica el fallo.

La Corte Suprema advierte que tales acciones son urgentes, puesto que muchos de estos jóvenes ya tienen problemas penales y se encuentran en riesgo de ser reclutados por organizaciones criminales.

Nancy Torres Leal