Por la cuarentena, animales callejeros se han quedado sin el cuidado de particulares. En Barranquilla, el cierre de establecimientos comerciales, restaurantes, locales y ventas ambulantes ha significado para ellos la falta de alimento.

«La Policía está haciendo muy bien con la Fundación Pinky, tratan de llevarles algo de alimento para que no se vayan a desnutrir», explicó el jefe de Policía Ambiental, Yazhard Bitar.

Se pidió la solidaridad ciudadana, pero con las precauciones necesarias.

«Con mucha cautela porque la ciudadanía tiene que saber interpretar este tipo de actividades. Debe canalizarla a través de instituciones que están autorizadas», añadió Bitar.

Diariamente se benefician unos 140 animales, entre perros y gatos.