La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales inició una indagación preliminar a nivel ambiental por el derrame de crudo que se dio en La Lizama, en Santander, y pidió a Ecopetrol información para determinar las causas del incidente y establecer responsabilidades. El incidente, a la fecha, ha causado la muerte de 2.600 especies.

La directora de la ANLA, Claudia Victoria González, exigió a Ecopetrol definir el plan de recuperación y estableció medidas preventivas para mejorar el control del derrame de crudo que se registró en las fuentes hídricas de La Fortuna, en Barrancabermeja, que de acuerdo con Ecopetrol ya está neutralizado.

“Estamos investigando cuál fue la causa para poder estimar la magnitud de toda la afectación ambiental y social de la zona, adicionalmente estamos buscando hasta dónde va la responsabilidad de Ecopetrol en el evento y cuáles fueron las condiciones operativas que lo generaron, ya que es la primera vez que ocurre algo así en el país”, manifestó González.

Así mismo, presentó un balance, de los daños causados como producto del incidente que inició el pasado 12 de marzo de 2018: “En este momento hay 24 kilómetros de cuerpos de agua que corresponden a la quebrada La Lizama y el caño La Muerte, 25 kilómetros en el río Sogamoso. Adicionalmente, 2.600 individuos de diferentes especies han muerto, 1.300 han sido rescatados y liberados nuevamente y a nivel de cobertura vegetal, 1.080 árboles han sido afectados”.

Por su parte, la Procuraduría fue tajante al decir que habrá sanciones si, en efecto, se demuestra que Ecopetrol no puso en marcha el plan de contingencia de manera oportuna para evitar una tragedia ambiental.

Así mismo, cerca de 200 ambientalistas y ecologistas realizaron un plantón frente al Ministerio del Ambiente pidiendo la salida del ministro y de la directora de la ANLA ante desastre ambiental.

Las sanciones, por parte de la autoridad ambiental, se establecerían en máximo cinco meses.