Las autoridades en Cali anunciaron que alistan un plan para intervenir y desalojar el campamento de venezolanos que permanece en vía pública, ante las recientes quejas de la comunidad por alteraciones en la seguridad y el hallazgo de varias irregularidades en las que están involucrados menores de edad.

Al lugar comenzaron a llegar venezolanos desde hace seis meses, y hoy se encuentran más de 400, pero la situación se volvió insostenible para las autoridades.

“Hemos hecho operativos de control, hemos incautado numerosas armas blancas, varios kilos de estupefacientes, indumentaria para el consumo, incluso hay atracos y la situación es insostenible. Hay niños pequeños con problemas de salud, menores ejerciendo la prostitución y adultos enfermos por bañarse en el río que no es agua tratada”, manifestó Andrés Villamizar, secretario de Seguridad de Cali.

El funcionario advierte que luego del desalojo, que está programado para los próximos días, entregarán unas ayudas, excepto la vivienda.

“Algunas personas que les interese salir del país se les puede dar la opción, la Alcaldía de Cali ofrece salud, educación y alimentación, lo que no podemos hacer es darles una vivienda, ni siquiera a los colombianos”, agregó Villamizar.

Quienes permanecen en el sitio, expresan su preocupación ante el anuncio.

“Necesitamos es que nos ayuden pagando un arrendó”, dijo Janeth Tovar, una de las venezolanas que se encuentra en el improvisado campamento.

Las carpas se han extendido por toda la rivera del río de Cali y zonas aledañas a la terminal de transportes.