La historia del arma que la policía intentó plantar en la escena del crimen del Felipe Becerra evidencia el desorden en el que han estado las incautadas.

La Fiscalía hizo un examen a las armas en depósito para investigaciones judiciales y descubrió que como esa hay miles que están sin dueño o, sin registro, en manos de policías, militares y delincuentes.