Investigadores del CTI de la Fiscalía y del Gaula Militares capturaron este domingo en Casanare al agente de policía en retiro, Wilmer Antonio Alarcón Vargas quien está condenado a 37 años de prisión por el homicidio de Diego Felipe Becerra

El sujeto fue sorprendido en una vivienda en el Yopal (Casanare) en el barrio Llano Lindo.

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Al lugar llegaron miembros del CTI en compañía del Gaula del Ejército, donde detuvieron al expolicía en medio de hechos en los que se manipuló la escena del crimen para hacerlo pasar como un supuesto ladrón al que los policías persiguieron y en medio de su huida le dispararon.

El caso

El 19 de agosto de 2011, Diego Felipe Becerra, quien tenía 16 años, murió tras recibir dos disparos de la policía que pretendía detenerlo por pintar grafitis en un puente en la calle 116 con Avenida Boyacá de la ciudad de Bogotá.

Seis años después, en el 2017, el Alto Tribunal determinó que Liliana Lizarazo Flórez y Gustavo Arley Trejos, padres del menor, efectivamente deben ser tenidos y tratados como víctimas en los procesos penales, disciplinarios o administrativos que se adelante por esos hechos, sino que además, su hijo fue efectivamente víctima de un “falso positivo urbano”.

Asimismo, la Corte ordenó a la Procuraduría que permita a los padres del grafitero apelar el fallo que absolvió a los coroneles de la Policía, José Javier Vivas Báez y Nelson de Jesús Arévalo, investigados por su presunta participación en la alteración de la escena del crimen de Diego Felipe Becerra.

Luego, en el 2018, la Procuraduría destituyó e inhabilitó por 12 años al comandante de la estación de Policía de Suba, coronel Nelson de Jesús Arévalo Rodríguez, y cuatro uniformados más, por su presunta participación en la muerte de Diego.