El director de la Policía, general Henry Sanabria, confirmó en su cuarto día dentro del cargo que el Escaudrón Móvil Antidisturbios (Esmad) dejará de existir tras 23 años de operación y funcionamiento en Colombia.

En su reemplazo nace la Unidad de Diálogo y Acompañamiento a la Manifestación, cuya propuesta se traduce en una “transformación integral” del cuerpo de control de disturbios en Colombia y cuyo papel fue duramente cuestionado en el último tiempo por cuenta de las intervenciones que realizaron durante varias protestas, en especial las del Paro Nacional de 2021.

Según conoció Noticentro Uno CM&, el proyecto que cursa trámite al interior de la institución contemplará varios cambios. Entre ellos destacan: los uniformes de los agentes, los cascos y hasta los vehículos conocidos como ‘tanquetas’. Dichos camiones, que antes eran usados para lanzar agua y gases lacrimógenos a manifestantes -y así dispersar la protesta- ahora se convertirían en ambulancias.

Estas ambulancias serán tuneadas de color blanco en su fachada, reemplazando al negro que distinguía al Esmad; tendrán sirenas de ambulancia y ya no estarán equipadas con armamento ni dispersores de agua en su interior: en su reemplazo portarán elementos de primeros auxilios.

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Estos vehículos tendrían la función de evitar que, tanto los marchantes como los uniformados que resulten heridos, queden atrapados en las futuras manifestaciones.

Otras modificaciones que destacan, en relación a la indumentaria, tienen que ver con el escudo antimotín de los uniformes, que pasará a ser de plástico en vez de hierro.

En cuanto al armamento, se conoció que el uso de gases lacrimógenos se implementará en la “última instancia”, con el fin único de disipar los disturbios. Por otro lado, los cuestionados lanzadores VENOM” se guardarán y solo se usarán en casos extremos.

La conformación de la nueva unidad antidisturbios respondería a una de las propuestas que realizó Gustavo Petro en campaña presidencial, la cual contemplaba una reforma estructural al Esmad.