La Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña) rechazó y condenó en las últimas horas las acciones violentas ocurridas el pasado lunes en la hacienda ‘El Chimán’, ubicada a dos kilómetros del casco urbano del municipio de Guachené, (norte del Cauca), en donde un grupo de indígenas ingresó violentamente al predio.

Como consecuencia de estos actos, resultaron heridos cuatro miembros de la Fuerza Pública, que actualmente se recuperan en el hospital del municipio de Caloto y adicionalmente, incendiaron cultivos de caña, destruyeron y quemaron la casa de la familia campesina que trabajaba en el lugar.

»Desde hace más de cinco años, grupos violentos han continuado agrediendo a trabajadores y pobladores de la región, lesionando a los miembros de la Fuerza Pública, cometiendo delitos ambientales y destruyendo cultivos e infraestructura productiva en el norte del Cauca», indica un aparte de la información.

Según la asociación, estos delitos además de atentar contra los Derechos Humanos, ponen en riesgo la salud y la vida de los pobladores y afectan el derecho al trabajo y la propiedad privada de los habitantes de la región que trabajan hoy más que nunca para llevar los alimentos a la mesa de todos los colombianos en todas las regiones del país.

»Reiteramos nuestro rechazo y hacemos, nuevamente, un llamado a las autoridades locales, departamentales y nacionales para que se tomen con carácter urgente las medidas necesarias que contrarresten y den solución a estos constantes ataques que afectan e impiden el desarrollo social y económico de esta región del país», agrega la información.