Nuevamente la misión médica en Tuluá, Valle del Cauca, quedó en medio de los bloqueos y sufrió graves ataques por parte de personas que impidieron su desplazamiento.

 

“Hemos tenido tres semanas en las que nuestros colaboradores han sido víctimas de ataques con arma blanca, heridas que hemos tenido que suturar”, dijo una médica afectada.

 

 

También denuncian que hasta las ambulancias están vandalizadas y el personal fue intimidado.

Reiteran el llamado a respetar el paso de organismos de socorro y personal de la salud.